
Publicado el 30 de junio de 2023
«¿Cuánto voy a ahorrar si instalo paneles solares?» es la pregunta que más nos hacen, y la respuesta honesta es: depende. No existe un porcentaje de ahorro válido para todas las viviendas, porque el ahorro real de una instalación solar depende de varios factores que cambian en cada caso. Estos son los que más influyen.
Tu perfil de consumo: cuándo gastas electricidad
El factor más determinante es cuándo consumes. Una instalación solar genera electricidad durante las horas de sol. Si tu consumo se concentra en esas horas (por ejemplo, porque trabajas desde casa, tienes un negocio con horario diurno o cargas el coche eléctrico al mediodía), aprovechas directamente más de lo que generas. Si tu consumo se concentra por la noche, una parte mayor de la energía generada se vierte a la red como excedente, y el ahorro cambia.
La orientación e inclinación de tu tejado
La orientación y la inclinación del tejado determinan cuánta energía puede producir la instalación a lo largo del año. Una orientación sur suele maximizar la producción anual; las orientaciones este u oeste también son aprovechables, pero cambian la curva de producción a lo largo del día. Chimeneas, edificios cercanos o árboles proyectan sombras que reducen la producción real por debajo de la teórica. Por eso el estudio técnico revisa tu tejado concreto, no una tabla genérica de producción.
Tu tarifa eléctrica y tu potencia contratada
El precio de la energía que dejas de comprar depende de tu tarifa: no ahorra lo mismo una tarifa plana que una con discriminación horaria, donde el precio cambia según el momento del día. También influye la potencia contratada, porque la instalación solar reduce la parte de la factura correspondiente a la energía consumida, pero no la parte fija de potencia.
Autoconsumo directo frente a excedentes
No toda la energía que genera tu instalación vale lo mismo. La que consumes en el momento sustituye energía que ibas a comprar a precio de tarifa: es la que más ahorra. La que no consumes en el momento se vierte a la red y se compensa, en instalaciones de hasta 100 kW, dentro del mismo periodo de facturación, a un precio menor que el de compra y sin acumularse de un mes a otro sin límite. Cuanto mayor sea la proporción de autoconsumo directo, mayor es el ahorro que consigues con la misma instalación.
Si añades batería
Una batería permite almacenar parte del excedente generado durante el día para consumirlo por la noche, en lugar de verterlo a la red. Aumenta el autoconsumo directo, pero también el coste de la instalación. Si compensa o no depende, de nuevo, de tu curva de consumo: cuanto más consumo tengas fuera de las horas de sol, más sentido tiene.
Consumo, tejado, tarifa y reparto entre autoconsumo y excedente son distintos en cada vivienda. Cualquier cifra de ahorro que no parta de tu factura real es, como mucho, una aproximación genérica. La forma correcta de saberlo es un estudio sobre tu consumo real: pide un estudio gratuito enviando tu factura de la luz, y te decimos, con datos de tu caso concreto, qué ahorro puedes esperar.
