
Publicado el 30 de junio de 2023
Elegir bien un kit de autoconsumo no es escoger el que tenga más paneles o el más barato, sino dimensionarlo a partir de dos datos: cuánto consumes y cuánto puede producir tu tejado. Te explicamos el método que hay detrás de esa decisión, con un ejemplo de cálculo paso a paso.
1. Cuánto consumes de media al día
El primer dato lo sacas de tu propia factura eléctrica: la energía consumida, en kWh, durante el periodo de facturación. Si tu tarifa tiene varios periodos horarios, suma los kWh de todos ellos. Usa una factura que represente tu consumo habitual, sin vacaciones ni meses atípicos de por medio.
Divide esa suma entre los días del periodo de facturación para obtener tu consumo medio diario:
Consumo diario (kWh) = energía facturada en el periodo (kWh) / días del periodo
Por ejemplo, una factura de 300 kWh en un periodo de 24 días da un consumo medio de 300 / 24 = 12,5 kWh/día.
2. Cuánto puede producir tu tejado por cada kW instalado
El segundo dato depende de tu ubicación exacta y de cómo está orientado tu tejado. La referencia pública para calcularlo es PVGIS, la herramienta de la Comisión Europea que estima la producción solar de cualquier punto de Europa a partir de sus coordenadas, la inclinación del tejado (slope) y su orientación respecto al sur (azimut).
El resultado que da PVGIS ya tiene en cuenta las pérdidas del sistema: cableado, temperatura, rendimiento del inversor, suciedad sobre los paneles, entre otras. Es una cifra en kWh producidos al año por cada kW de potencia instalada, y cambia con cada ubicación y orientación. Solo como ejemplo: para una ubicación y orientación concretas, PVGIS puede devolver algo así como 1.380 kWh/kW instalado al año. Para tu tejado, ese número solo lo da una consulta con tus propios datos.
3. Cuántos paneles solares necesitas: calcula la potencia
Con esos dos datos ya puedes estimar la potencia que necesitas. Primero, multiplica tu consumo diario por 365 para obtener el consumo anual. Siguiendo el ejemplo: 12,5 kWh/día × 365 = 4.562,5 kWh/año.
Después, divide ese consumo anual entre la producción anual por kW que te haya dado PVGIS:
Potencia necesaria (kW) = consumo anual (kWh) / producción anual por kW (kWh/kW)
En el ejemplo: 4.562,5 kWh / 1.380 kWh/kW = 3,3 kW.
Por último, divide esa potencia entre la potencia unitaria del panel que vayas a instalar para saber cuántos paneles necesitas. Aquí conviene mirar la ficha técnica del modelo concreto que te propongan: la potencia de los paneles ha ido subiendo con los años y varía bastante de un fabricante a otro. Solo a modo de ejemplo, con paneles de 300 W el cálculo sería 3,3 kW / 0,3 kW = 11 paneles. El resultado casi nunca sale en un número redondo, así que hay que decidir si se redondea hacia arriba o hacia abajo según el espacio y el presupuesto disponibles.
4. Ten en cuenta la superficie de tejado disponible
El número de paneles que necesitas también tiene que caber en tu tejado. La superficie ocupada es el área de un panel multiplicada por el número de paneles, y las dimensiones concretas varían según el modelo.
En términos generales, los paneles monocristalinos aprovechan mejor la superficie disponible que los policristalinos: para una misma potencia, ocupan menos espacio. Eso importa sobre todo en tejados con superficie limitada, donde el espacio disponible puede ser el factor que decida cuánta potencia es viable instalar.
5. Comprueba qué incluye realmente el kit
No todos los kits de autoconsumo incluyen lo mismo. Antes de comprar, conviene revisar que el kit incluya estructura de anclaje completa, paneles, conectores, cajas de protección de continua y de alterna, inversor, cable fotovoltaico y sistema de monitorización. Lo que no incluya hay que sumarlo al presupuesto y comprarlo aparte.
También importa que la estructura de anclaje encaje con tu tejado concreto. No todas las cubiertas son iguales, y la distribución de filas y columnas de un kit estándar no siempre se ajusta a la tuya sin adaptaciones.
Por qué esto es solo el punto de partida
Este método da una idea general útil para entender de qué depende el tamaño de una instalación. Pero un dimensionado real también tiene en cuenta cosas que no salen en un cálculo con una sola factura: sombras a lo largo del día y del año, el estado y la capacidad de la cubierta, cómo varía tu consumo entre estaciones, la potencia contratada y cambios previstos como una aerotermia o un vehículo eléctrico.
Si quieres un dimensionado ajustado a tu tejado y a tu consumo real, pide un estudio gratuito con tu factura de la luz.
