AFV

Clave de ahorro 1: la potencia contratada

Los escalones fijos de potencia contratada desaparecieron: hoy se puede ajustar en tramos de 0,1 kW. Cómo saber qué potencia necesitas realmente y evitar pagar de más en la parte fija de la factura.

Paneles solares sobre cubierta metálica verde en una vivienda de Zumaia, País Vasco

Publicado el 30 de junio de 2023

La factura de la luz tiene dos partes bien diferenciadas: lo que pagas por la energía que consumes y lo que pagas por la potencia contratada, un importe fijo que se paga cada mes exista o no consumo. Revisar si esa potencia contratada se ajusta a lo que realmente necesitas es uno de los pasos más sencillos de comprobar en cualquier vivienda, tenga o no paneles solares.

Esta es la primera de dos claves de ahorro relacionadas. En esta te explicamos cómo saber qué potencia necesitas de verdad; en la segunda, cómo consultar los datos de consumo que hacen falta para calcularlo.

Ya no hay que elegir entre potencias estándar

Durante años, contratar la potencia eléctrica de una vivienda significaba elegir entre un número reducido de escalones estándar: 3,45 / 4,60 / 5,75 / 6,9 kW eran los más habituales. Si tu consumo real quedaba entre dos escalones, tenías que contratar el superior, aunque no llegaras a necesitarlo.

Eso ya no es así. Hoy puedes contratar la potencia en tramos de 0,1 kW (hasta 15 kW, con contador inteligente), ajustándola al detalle a lo que tu vivienda necesita en la práctica. Si actualmente tienes contratados 4,6 kW, por ejemplo, nada impide bajar a 3,5, 3,6 o cualquier valor intermedio, siempre que se corresponda con tu consumo real.

Por qué merece la pena revisarla

El término de potencia se paga los 365 días del año, lo consumas o no. Contratar más potencia de la que necesitas no aporta nada: no hace que la electricidad “vaya mejor”, solo aumenta la parte fija de la factura mes a mes. Ajustarla al mínimo que cubra tus picos reales de consumo, cuando hay margen para hacerlo, reduce esa parte fija sin necesidad de cambiar de compañía ni de tarifa.

Cómo saber tu pico de consumo real

Antes de bajar la potencia hay que conocer un dato: cuál ha sido tu pico máximo de demanda en los últimos meses. Bajar sin comprobarlo antes puede hacer saltar el ICP, el interruptor de control de potencia, si coinciden varios electrodomésticos a la vez.

Hay dos formas de consultar ese dato. Una es entrar en los parámetros del propio contador digital, algo poco práctico en la mayoría de los casos: suele estar precintado o en un armario compartido, y no es cómodo revisarlo cada mes. La otra es consultar el portal online de tu empresa distribuidora, que muestra los picos de consumo mensuales en una gráfica sin tener que acercarte al contador.

El portal concreto depende de qué empresa distribuye la electricidad en tu zona, y no es la misma en toda España. En la zona donde distribuye i-de (la distribuidora del grupo Iberdrola, distinta de la comercializadora que te factura la luz), ese portal es i-de.es. Si tu distribuidora es otra, como Endesa o Naturgy, tendrás un portal diferente. En la segunda clave de esta serie te explicamos paso a paso cómo darte de alta en el portal de i-de.

Un ejemplo ilustrativo

Para hacerse una idea del orden de magnitud, un caso concreto: una vivienda con 4,4 kW contratados que, al revisar su gráfica de picos de los últimos 12 meses, comprueba que nunca ha superado los 3,1 kW. Bajar la potencia contratada a ese nivel supuso, en ese caso, un ahorro medio de unos 8 euros al mes, unos 96 euros al año.

Es un ejemplo de un caso concreto, no una cifra que se pueda extrapolar a cualquier vivienda. Tu ahorro real depende de la potencia que tengas contratada ahora, de tu consumo y de tu tarifa; en tu caso puede ser mayor, menor, o no haber margen de ajuste.

Cómo apurar más el ajuste

Evitar que coincidan en el mismo momento los electrodomésticos de mayor consumo (lavadora, lavavajillas, secadora, horno) reduce tu pico máximo y, con él, la potencia que necesitas contratar.

Si tienes varios meses con un consumo similar y solo uno con un pico mucho más alto que el resto, no hace falta que ese mes puntual condicione todo el año: puedes ajustar la potencia al patrón habitual y aceptar que, si ese pico se repite, salte el ICP. No pasa nada porque salte alguna vez: indica que en ese momento había conectados más aparatos de los necesarios, y se corrige sin volver a subir la potencia contratada.


Ajustar la potencia contratada es un ahorro que no depende de tener placas solares, pero responde a la misma lógica que aplicamos en cada estudio: entender primero cómo consume una vivienda, y ajustar la instalación, o en este caso la potencia, a lo que realmente necesita.

En la segunda clave de esta serie te explicamos paso a paso cómo darte de alta en el portal de tu distribuidora para consultar estos datos. Y si quieres un estudio de tu instalación fotovoltaica hecho a medida de tu consumo real, pide un estudio gratuito con tu factura de la luz.